Antes que nada, hagamos un poco de historia. Quieran o no, gran parte del renombre con el que cuenta Christopher Nolan hoy en día se debe a la franquicia de Batman. En 2005 muchos quedaron asombrados por la imaginativa que este director británico decidió dar al mundo del caballero oscuro. Alejándose del mundo onírico de Burton, Nolan decidió ir por el lado realista, intentando hacer lo más real posible al protector de Ciudad Gótica. Muy a diferencia del Nolan en ese entonces, para ‘Batman Begins’ se decidió contratar a dos compositores que ya contaban con su renombre en el mundo de los soundtracks.
Uno de estos dos compositores fue James Newton Howard, conocido por sus aportes en ‘Dinosaur’, ‘Atlantis’ y ‘Signs’ y algunas series televisivas como ‘E.R.’ Poco a poco, este compositor fue sembrando una buena reputación con bandas sonoras muy diferenciadas y sus 8 nominaciones a los Oscars. El otro seleccionado fue Hans Zimmer, quien para ese entonces ya era conocido por trabajos tales como ‘The Lion King’, ‘Gladiator’ o ‘Pirates of the Caribbean’. La mezcla de estos dos compositores dio un buen resultado en ‘Batman Begins’, aunque nada comparado a lo logrado en 2008 con ‘The Dark Knight’.
Ahora, para esta tercera y última entrega de franquicia, han hecho un movimiento que yo no esperaba, sacar a Newton Howard, dejando a Zimmer al mando. Ciertamente, Howard afirmó que él no quería “interponerse en la sólida relación que Nolan y Zimmer lograron en Inception” pero, al decir la famosa frase “diferencias artísticas”, creo que todos sabemos qué pasó. Lastimosamente, esta separación se siente.
La cinta tiene 2 necesidades (o por lo menos eso parece al escuchar el álbum) que el disco intenta desesperadamente cumplir: la depresión y la agresión. Si bien Zimmer sabe bien cómo hacer temas emocionantes, pues ya viene haciendo esto desde hace mucho, es en el ámbito “depresivo” de la película donde no puede cumplir. Es curioso, pero este disco es uno de los mejores ejemplos de una frase que leí en internet y que me parece perfecta: “La mayoría de los compositores de hoy en día intentan hacer sonar naturales a los sonidos sintéticos, mientras que Hans Zimmer va por el camino contrario”.
Lastimosamente, al escuchar los primeros dos cues del disco, ‘A Storm is Coming’ y ‘On Thin Ice’ nos encontramos con lo mismo que los otros discos e, inclusive (a falta de Newton Howard), mucho menos emocional. Tienen un carácter bastante “melacólico” pero, sinceramente, falta la mano de James para darle más sentimiento, pues lo único que nos ofrece Zimmer son sonidos “ambientales” para luego dar lugar a cuerdas graves. Es cierto que las cuerdas graves suelen ser una buena opción a la hora de transmitir sentimientos de tristeza, pero al mezclarlos con los sonidos sintéticos que adiciona Zimmer se resta valor emocional a la pieza.
Al principio del track 3, ‘Gotham Reckoning’, ya empezamos a escuchar a Zimmer en su máxima expresión y falta de reinvención. Con percusiones de fondo y sonidos sintéticos, este tema no sorprende en absoluto, presentando una repetición de lo que Zimmer nos mostró en sus trabajos anteriores. Pero al minuto y diez segundos ya empezamos a escuchar lo que pareciera ser un movimiento asignado a uno de los antagonistas: Bane. Esto es un punto muy a favor que, realmente, no se conseguía en los discos anteriores. Diferenciar solo escuchando el disco los movimientos de los antagonistas parecía algo imposible en las entregas anteriores, pero Zimmer se encarga de que resulte fácil al darnos un movimiento súper interesante y diferenciado. Por los 2:33 Hans ya hace de las suyas con percusiones, cuerdas y vientos y se encarga de crear una sensación adrenalínica en crescendo, lo que hace que este tema se salve del olvido.
Con ‘Mind if I Cut In?’ tenemos una de las apuestas más arriesgadas de Zimmer en todo el disco. Si bien comienza, nuevamente, con unas cuerdas graves que intentan dar misterio y algo de seducción al más puro estilo de ‘The Red Violin’, lo interesante comienza por los treinta segundos, donde entra algo inesperado en juego. Por unos 10 segundos un cascabel juega con el oyente para luego dar lugar a un piano misterioso y seductor. Lo que consigue Zimmer con las 3 notas de piano, más el cascabel es magistral. Luego, esta dupla ingeniosa se ve acompañada de cuerdas. Para los 2:05 las cuerdas ya empiezan a buscar desesperadamente protagonismo, al más puro estilo de ‘Like a Dog Chasing Cars’ en ‘The Dark Knight’. Luego, volvemos al principio, unas cuerdas graves que nos dejan con el “y después?”. Lo que me parece interesante de este track es que se diferencia a leguas del resto del score, diciéndonos que se trata del tema de Gatúbela.
Los siguientes dos, ‘Underground Army’ y ‘Born in Darkness’ son, quizás, un gran resbalón en el disco. Como Howard ya no está en la partida, Zimmer tiene carta blanca para instrumentar como se le parezca y se nota que hace uso de esta posibilidad en ‘Underground Army’. El uso de los sintetizadores al principio tiene demasiadas, pero ya demasiadas reminiscencias del trabajo de Cliff Martínez en ‘Contagion’. Los sonidos se van repitiendo y otra vez, sin aportar nada necesariamente nuevo ni sorprender en ningún momento. Mientras que en ‘Born in Darkness’ se transmite (o intenta) una sensación de depresión, arrepentimiento o existencialismo mal logrado, nuevamente con el uso de cuerdas y vientos.
Con ‘The Fire Rises’, Hans vuelve a mostrarnos que la acción y la adrenalina son lo suyo. Comenzando de forma atrapante, va formándose a partir de sonidos tanto sintéticos como naturales haciendo un uso admirable de las percusiones, introduciendo elementos propios de James Horner. Dando buenas pausas para luego retomar la acción, este cautivante track nos da una sensación de ser parte de un ataque terrorista. Aunque, nuevamente, entremos en esos sonidos flojos de existencialismo, no podemos negar que los minutos de acción pura que nos brinda el tema lo hacen uno de los cues más recomendados del álbum.
Aunque ‘Nothing Out There’ intente nuevamente transmitirnos soledad o desesperanza, ciertamente caemos en lo recurrente, inclusive con esos toques de piano que no aportan demasiado. En ‘Despair’ todo es mucho más “corriente” y propio de Zimmer, cosa que funciona pero no aporta nada a la franquicia. ‘Fear Will Find you’ es otro buen ejemplo de cómo Zimmer domina la adrenalina. Comenzando con percusiones muy marcadas y unas cuerdas muy graves, este tema poco a poco va dando lugar a vientos que buscan su propio protagonismo, para luego escuchar lo que parece ser un ejercito. Lo que me parece interesante de este track es cómo a los 45 segundos hace un interesante uso del tema principal de la franquicia, fragmentándolo a su necesidad. Lastimosamente, el resto del tema cae otra vez (nunca aprendemos, parece) en los recurrentes sonidos de cuerdas graves.
‘Why Do We Fall?’ no aporta nada que no conozcamos. Es muy cierto que es un cue interesante de escuchar, uno lo disfruta pero tampoco se diferencia demasiado de otros temas que pueda encontrar en entregas anteriores. El uso de los sonidos sintéticos a lo Cliff Martínez es un término que se contrapone a la idea de transmitir ese sentimiento esperanzador que se intenta lograr. Ahora sí, entre toda la acción que posee el disco, posiblemente ‘Imagine the Fire’ sea una de las propuestas más emocionantes. Las cuerdas hacen un trabajo sorprendente, contraponiendo sonidos muy agudos con otros muy graves mientras que los vientos acompañan de forma magistral. Nuevamente, Zimmer hace algo que me parece estupendo, fragmentar el movimiento que utilizó en las otras entregas. A los 1:09 escuchamos ese movimiento que se nos hace tan familiar pero, al alargar los tiempos en que aparece, logra que los oyentes “busquen” el resto del tema. Luego, con la introducción del “ejercito” se siente bastante bien como la acción surgirá inevitablemente en la gran pantalla al escucharlo.
‘Rise’ es, sin duda, uno de los mejores cues del disco. Comenzando de una forma abrumadora, dando una sensación de persecución, se abre para dar lugar al movimiento característico de Batman. Por los 0:35 comienza la fragmentación del movimiento principal para dar lugar a la voz de una soprano distorsionada (no sé para qué). Los pocos segundos que dura la acción en este tema son increíbles y, aunque compositivamente no sea asombrosa la parte dramática de este track, lo cierto es que funciona porque tiene una fuerte carga emocional ligada a los movimientos principales de la franquicia.
Los álbumes traen unos bonus para cada plataforma. Si lo compras de forma digital como, por ejemplo, en iTunes, tienes estos temas: ‘The Shadow Betray You’ y ‘The End’, mientras que si lo compras de forma física, tienes los tracks ‘No Stone Unturned’ y ‘Risen From Darkness’. Para ambas versiones tiene un remix (que forma parte de los bonus) llamado ‘Bombers Over Ibiza.” Entre todos, el más interesante me parece ‘Risen From Darkness’, pues es el que nos brinda un poco de todo, movimientos que nos recuerdan a toda la franquicia. A ‘Introduce a Little Anarchy’ se la siente, pero de manera más “sintética”. Adapta los movimientos principales de la trilogía a las necesidades de esta cinta (mucho más techno) para generar un cue que nos remite a los otros Batmans pero sin alejarnos de la realidad que estamos escuchando: el disco de ‘The Dark Knight Rises’.
El problema de Zimmer se da cuando las necesidades de la película son de drama en medio de la acción. Lastimosamente el álbum de ‘The Dark Knight Rises’ no funciona apartado de la película en los momentos de drama y “depresión”, pues le falta ese “sentimiento” que también faltó en las otras entregas. Ahora sí, en el sentido de la acción y la espectacularidad, Zimmer funciona. Sentimos cómo la adrenalina sube al escuchar sus temas. Este disco es ideal si sos admirador de las nuevas cintas de Batman o del trabajo que Zimmer ya viene haciendo desde hace tiempo. Pero si estás esperando una propuesta más “nueva y arriesgada” de parte de Zimmer (tal como prometió), quizás tengas que ignorarlo.
Evolucionando como un Pokémon
desde el 2008 hasta la fecha
Creo que el Score sentará mejor al ver la película… creo.