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Posteado 13 septiembre, 2012 por Kensuke en Misceláneos
 
 

iPhone 5, el Caballero Oscuro que no asciende

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En los 90s y principios de los 2000, Apple alardeaba de ser la marca de los únicos, los originales, los diferentes. Era una empresa rebelde que siempre tuvo pendiente un gigante al cual tumbar (sea IBM, sea Microsoft), que daba manotazos limpios y jugadas magistrales para dejar bien parada la imagen y reputación de la empresa. Pero los tiempos cambiaron y a comienzos de la segunda década de este milenio la compañía ahora resulta ser todo lo que alguna vez “estuvo en contra”: un gigante. Y esto se nota en la aburrida, decepcionante y penosa presentación del iPhone 5, donde demuestran que, absurdamente, Steve Jobs era Apple y que no pueden subsistir sin él (hasta que se demuestre lo contrario). Que una empresa haya dependido tanto de un sólo hombre puede resultar bastante triste. Este post no trata sobre el iPhone 5 per sé, si no sobre como Apple está perdiendo el rumbo y va quedando como el hazmerreir de la semana.

La presentación aburrida.

Yo decía que una presentación del Kindle o lo que fue el Nexus 7 resultaba somnolienta. Tim Cook y Phil Schiller simplemente no saben cómo presentar cosas y poner un pan frente a nosotros y hacernos querer ese pan. Aburrida, tediosa, pragmática y esquematizada: eso es lo que se siente hoy en día una presentación de Apple. En tiempos anteriores se las consideraba auténticos conciertos de rock donde los nerds hambrientos de tecnlogía se sacaban las remeras y gritaban en coro (bueno, no tanto así), pero esta semana ni la más tímida risa de algún desprevenido fue escuchada. Todos sabíamos cómo sería el iPhone y todos sabíamos como sería la presentación: números, nuevo producto, responsables hablando maravillas de su nuevo innovador, hermoso, lo mejor que hicieron hasta ahora y espectacular bebé; comparaciones, precio, comercial, repaso, hasta la próxima. Las mismas palabras, el mismo horario, el mismo programa. No son más que seminarios sobre contabilidad y hardware.

La ingrata sorpresa.

Es que el iPhone 5 resultó ser un desliz gigante. En sus versiones anteriores era colocado muy arriba en el standard del mercado y la competencia tenía que hacer magia para, por lo menos, alcanzar el nivel del móvil de Apple. Pero ya desde el 4S que lo único que hacen es ponerse a la par de la competencia, una competencia que no innova si no que exagera en pretensiones y prestaciones que a veces rayan lo absurdo para poder obtener esa diferencia y originalidad que el público busca. Es así como tenemos smartphones con pantallas de 5 pulgadas, en 3D, con sensores de 41 megapíxeles y otras sandeces que, a simple vista, podrían parecer risibles pero que a la gente y al mercado les gusta. Y es que hoy el público no observa íntegramente las prestaciones de un producto: quieren el de pantalla más grande.

En el pasado, Apple decía “Nosotros no miramos a la competencia para desarrollar nuestros productos” y resulta que sí, miran y para peor: no hacen bien la tarea. La única gran novedad que trae el iPhone 5 respecto al 4S es una pantalla de 4 pulgadas, ¿y después? Nada. ¿Qué? ¿Mejor cámara? Pues más vale que en el aspecto de hardware realicen un repaso general para dejarlo al lado de la gama media del conjunto general de smartphones. El aspecto cómico es cuando te ponen el ya cansino y habitual comercial del recientemente presentado producto con los responsables y escuchamos a Johny Ive decir “Lo rediseñamos completamente…” ¿Completamente? Básicamente es lo mismo que los dos iPhones anteriores pero de aluminio. Y mire, señor, que como diseñador reparo en los detalles y no, no hay nada de “completamente” en todo esto salvo una pantalla larga que se ve desproporcional e incómoda.

Lo peor es que agrandaron la pantalla. ¿Por qué esto es malo? Por que los que queremos la marca defendimos a capa y espada que ese era el tamaño perfecto y cómodo. Nos sentábamos a discutir que una pantalla de más de 4 pulgadas era ridícula para un dispositivo que debe entrar en tu bolsillo. Para colmo, la estiran, no lo escalan proporcionalmente. ¿En la cabeza de quién entró esta idea? Aún peor es que la resolución sigue siendo inferior a la competencia, ¿cómo pudieron permitir sacar un producto tan inferior?

El iPhone ha quedado muy bajo. Ya no es la pancarta que solía ser, sino un chiche más. Un chiche que espero que no se venda en lo más mínimo, para sacudir a esta empresa otrora sinónimo de innovación y calidad y que caiga de sus laureles para pisar tierra y ponerse las pilas. Steve Jobs dijo cuando presentó el primer iPhone en 2007; “El iPhone está 5 años por delante de la competencia.” y vaya que tenía razón el hombre. Hoy un Galaxy SIII o un Nokia Lumia 920 están a 5 años del iPhone, y esto es algo que a todos nos toma por sorpresa.

“Tiny little Lumias”

El iPod era el buque insignia de Apple durante los 2000. Con la llegada del iPad y iPhone quedaron en un segundo plano, pero siguen siendo los productos más llamativos y populares de la casa. Los iPods también muchas veces forman parte de los experimentos de Apple, cambiando de forma constantemente y muchas veces para bien y otras para mal. Esta vez, fue para mal y lo único que estuvo bien fue lo que no se tocó. El nuevo iPod Touch es fino y viene en feos colores y un aluminio anonizado cuyo acabado queda desastroso. Como es habitual, hereda la pantalla del iPhone y POR DIOS TIENE CORREA, POR FIN UN IPOD TIENE CORREAS. Ok, no. Nada sorprendente con el iPod Touch, nada. Si tenés un iPod Touch de generación anterior, no es recomendable que hagas el salto.

Ahora, caso especial (en el mal sentido de la palabra), es el iPod Nano. Tal vez el iPod más camaleónico que empezó como un genial iPod Classic pero adelgazado y pequeño, fue variando hasta llegar a un pequeño cuadrito touch y ahora, siguiendo lo del iPhone, lo mismo pero estirado. ¿Y qué sucedió aquí? Bueno, hace poco Apple ganó una demanda contra Samsung por violación de patentes y emulación del look and feel. Ahora Apple hizo lo mismo con Nokia y su línea Lumia y lo más penoso es que su producto final es horrible. Resulta ser un cruce entre lo peor del Lumia y el menú de mp7 chino que trae el PlayStation Vita. Un iPod Touch mini de colores que viene del mismo infierno y que estará en las manos de los niños durante las navidades del 2012.

Viva la Innovación” se acabó. Y se veía venir desde hace un tiempo, más que nada por el enfoque de Apple hacia el consumo y dejando de lado al sector profesional, que tanto tiempo lo mantuvo a flote en momentos difíciles siendo fieles compradores. Pero hoy Apple no es más que una máquina de hacer celulares decepcionantes. Sólo espero que no sigan la misma patética excusa con las Macintosh que tan atrás han quedado. ¿Hace cuánto que no vemos un nuevo diseño para la Mac Pro? Siendo honestos, si van a seguir su misma tendencia en diseño prefiero que quede ahí donde está. Apple no se mueve y se ha quedado descansando en los laureles, pero esto le hará tropezar. Luego de la demanda (que personalmente considero correcta) la imagen de la compañía solo pierde popularidad, por que la gente detesta a los tiranos. Esta semana hubo un keynote de Apple y no hemos escuchado un “wow” ni de los más fans de la compañía: simplemente ha defraudado.

Se despide un viejo fan de Apple que se comprará un Lumia a fin de año.


Kensuke

 
Le gustan las ciencias, el diseño, la literatura, el cine y la música. Le apasionan cosas como el terror, la psicología, la fotografia, los autos antiguos, las Macintosh, la ecología y los soundtracks. Lee y experimenta con Adobe Photoshop e Illustrator cuando está aburrido. Sufre de aracnofobia, escualofobia y vértigo. Disfruta analizando películas, series, libros, anime y videojuegos.