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Posteado 21 marzo, 2012 por Kensuke en Misceláneos
 
 

El Club de las Divorciadas

floppy disks
floppy disks

Cada cierto tiempo, un medio de almacenamiento de gran popularidad va perdiendo su vigencia y cae en el desuso. Nos guste o no, este ciclo es normal y, aunque al comienzo sea incómodo, terminamos por acostumbrarnos a la nueva ley tecnológica. Esto sucede por un principal motivo: la introducción al mercado de un medio superior, que se lanza con un precio elevado pero pierde valor monetario a medida que la demanda crece. Y, cuando finalmente acontece, el medio desplazado pasa a formar parte de un club de ancianos que se reúne cada sábado a jugar a las cartas y tomar unos cafés, rememorando viejos tiempos.

Pero, ¿qué son estos medios? Son elementos que almacenan y/o transportan información que puede ser leída o reproducida luego en un decodificador o reproductor específico. Uno de los medios más antiguos es el papel, en especial, la carta. Hasta hace unos años, enviar cartas por correo era habitual; pero con la introducción del correo electrónico a las masas su uso fue decreciendo a casi cero. Los discos de vinilo fueron de los primeros medios para almacenar audio, hasta que llegaron las cintas magnéticas y, pronto, los discos compactos. Cada uno de ellos gozó de cierta popularidad y tuvo sus años dorados, su uso se hace tan familiar y obvio que incluso a casi una década de no usar diskettes, los íconos de “Guardar” en los softwares siguen representados por floppy. Muchos de estos productos quedan para siempre en el corazón de la gente, es así como existen fanáticos de la música en vinilos y los que salen a trotar con su discman.

No veo un diskette ahí y tampoco veo un lector de discos allá.

Cuando una empresa presenta un nuevo sistema de almacenamiento, lo que mejor pueden hacer es eliminar los reproductores del medio anterior y obligar al usuario a utilizar lo nuevo. Una empresa experta en eso es Apple, que en 1998 eliminó la diskettera de sus iMac y en el 2008 el reproductor de discos de su Macbook Air. Claro, pronto ellos vienen con una alternativa y uno no tiene otra opción que utilizarla, sea este un iPod o iCloud. Pronto las demás empresas dejaron de incluir disketteras a favor de más ranuras USB para los discos flash de entrada USB y unidades lectoras de Blu Ray. Los años 2000 se caracterizaron por la popularidad del DVD y el uso de reproductores MP3, que acabaron con los VHS y Diskman de los 90′s. Ahora que iniciamos una nueva década, ¿estamos realmente listos para lo que se viene?

A comienzos de marzo de 2012, corrieron fuertes rumores de que la nueva Xbox de Microsoft no contará con lector de discos: los juegos serán descargados desde la tienda Microsoft Online. De ser esto cierto, posiblemente Sony emule el movimiento y la nueva PlayStation compartirá un sistema similar. Todo esto es muy lindo, pero cuando tu conexión a internet es de 5Mb o más. Muchos países, incluyendo el nuestro, no están preparados para mercados como este. Y conociendo nuestro servicio de internet, ¿que pasará si un día no tenemos conexión?, ¿nos quedamos sin ver ni jugar nada?. El nuevo sistema de almacenamiento en la nube puede ser tentador, pero aún es inseguro: basta preguntar a los usuarios de la PlayStation Network cada cuánto sufren de caídas del servidor para saber que aún falta para que esta tendencia se convierta en corriente.

Ya están disponibles en distintos países de latinoamérica servicios de streaming de películas, como Netflix que, resumiendo, son un Youtube de pago donde te ponés a “bufferear” la película que estás viendo. Terminada esta, el archivo desaparece de tu sistema: estás alquilando el contenido. Con un internet de 3Mb o más, esta clase de servicios no presentan más inconvenientes que esperar a que carguen por 10 minutos, pero eso sólo si tu red está concentrada en eso. Quiere decir que si alguien más utiliza internet en tu casa mientras ves una película, esperá ver una película entrecortada.

Lo mismo sucederá con nuestra música y fotos de nuestro celular: ya no estarán almacenadas en una memoria sino en una base de datos a la que podremos acceder vía internet. ¿Y si quiero escuchar algo y no tengo suficiente saldo? ¿Si mi batería no tiene suficiente carga como para descargar y reproducir al mismo tiempo? No, aún falta una alternativa que haga que la gente realmente confíe en estos servicios. A la gente le gusta TENER lo que compraron o descargaron. Si algo está pagado pero uno no puede tenerlo en su mesa o en su carpeta de la computadora, entonces no hay un sentimiento de posesión del producto. Además, sucede lo mimo que en el anterior párrafo: ¿Y si no tengo conexión en ese momento, qué hago con mi música?

Mientras tanto, conserven su biblioteca de CDs y películas en DVD, que pronto serán casi lo mismo que los vinilos y cintas. Lamento decir que deberían a ver con los mismos ojos a sus iPods y teléfonos celulares de hace un año o un poco más, que esos lindos gigas de memoria el día de mañana no serán más que una leyenda.  De paso, exijamos un servicio de internet más estable y veloz para aprovechar y hacer cara a la nueva era del almacenamiento.


Kensuke

 
Le gustan las ciencias, el diseño, la literatura, el cine y la música. Le apasionan cosas como el terror, la psicología, la fotografia, los autos antiguos, las Macintosh, la ecología y los soundtracks. Lee y experimenta con Adobe Photoshop e Illustrator cuando está aburrido. Sufre de aracnofobia, escualofobia y vértigo. Disfruta analizando películas, series, libros, anime y videojuegos.